El Senado bonaerense otorgó media sanción a una ley que introduce modificaciones clave al procedimiento de los juicios por cuota alimentaria, actualizando el Código Procesal Civil y Comercial en su capítulo sobre Alimentos. Esta iniciativa impulsada por la senadora Sofía Vannelli, busca garantizar una mayor agilidad en los fallos judiciales y una respuesta más efectiva a las necesidades de niños, niñas y adolescentes.
La legisladora del Frente Renovador – Unión por la Patria, Sofía Vannelli, expresó la relevancia de esta reforma: “En Argentina, más de 1,7 millones de hogares son monoparentales, lo que significa que 3 millones de niños y adolescentes viven con sus madres a cargo. En la provincia de Buenos Aires, el 54% de estos hogares están en esta situación, y el 66,5% no reciben la cuota en tiempo y forma. Estamos ante un alto nivel de incumplimiento. Esta reforma busca dotar a los jueces de herramientas para acelerar los procesos, con la introducción del Índice Crianza, que nos permitirá fijar la cuota alimentaria por encima de la línea de pobreza”.
Vannelli también destacó que la ley permitirá que los jueces dicten sentencia en un plazo de cinco días, si no se presentan pruebas contrarias. “Esto va a garantizar el acceso al derecho humano de los alimentos para niños, niñas y adolescentes” asimismo señaló que: “Fue muy positivo el trabajo conjunto entre el ministerio y la oposición. Esta es una norma que perdurará en el tiempo y cambiará la vida de muchas mujeres y familias”, añadió la legisladora.
La implementación del Índice Crianza, elaborado mensualmente por el INDEC, creado durante la gestión económica de Sergio Massa, se destaca como un factor clave para armonizar las normativas provinciales con las nacionales. Este índice establece un piso mínimo para la cuota alimentaria, calculando el costo de crianza de un niño desde su nacimiento hasta los 12 años. Los gastos considerados incluyen alimentación, indumentaria, educación, salud, transporte, vivienda, recreación y cuidado personal, entre otros.
En muchos casos, el monto de la cuota alimentaria que se cumple es insuficiente y no cubre adecuadamente las necesidades de los menores. Esta nueva ley pretende corregir esa desigualdad y proporcionar un parámetro claro para la determinación de la obligación alimentaria.
Finalmente, Vannelli subrayó: “Es fundamental reconocer la desigualdad entre las partes en los juicios de alimentos y asegurar que los niños, niñas y adolescentes en desventaja reciban un trato justo. Esta ley garantizará un nivel de vida adecuado para ellos, fortaleciendo su derecho a vivir con dignidad”.
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2 comentarios. Dejar nuevo
Hola,
Quisiera compartir un comentario con la senadora nacional Sofía Vannelli, redactora de la nueva ley de cuota alimentaria. La escuché en el programa «Desayuno Americano», donde mencionó a los países escandinavos como un buen ejemplo debido al alto cumplimiento de pago de la cuota alimentaria, superior al 70%. Atribuyó este éxito a las políticas de licencia de paternidad y al tiempo que los padres pasan con sus hijos. Sin embargo, esta afirmación no refleja completamente la realidad.
En Suecia, por ejemplo, el pago de la manutención se realiza a través de Försäkringskassan, una agencia estatal similar a la ANSES en Argentina. Esta entidad envía la factura al padre, y si no paga, lo registra en un listado de morosos, lo que afecta su historial crediticio e impide, por ejemplo, contratar servicios como telefonía móvil o internet. Este sistema contribuye a un alto nivel de cumplimiento, pero es importante señalar que el monto requerido es bastante bajo. El máximo que se paga es de 1600 coronas suecas, lo que equivale a unos 140 euros al mes. Este monto es irrisorio y no alcanza ni para cubrir lo más básico, como los pañales. En comparación, el salario mínimo en Suecia es de 1500 euros, por lo que la manutención no supera el 9% del sueldo mínimo.
Además, si el padre visita a su hijo, el monto que debe abonar se reduce proporcionalmente. Por ejemplo, si un padre ve a su hijo el 40% del tiempo, debería pagar un máximo de 100 euros al mes a la madre.
Un detalle importante es que, aunque el sistema está diseñado para garantizar el cumplimiento del pago, el monto de la cuota alimentaria no se ajusta si el padre gana considerablemente más que la madre. Esto significa que, aunque las diferencias salariales entre los padres puedan ser significativas, el monto de la manutención sigue siendo el mismo, lo cual no refleja la capacidad económica real de cada uno.
Me gustaría aclarar que el alto índice de cumplimiento de pago no se debe tanto a un mayor compromiso de los padres con sus hijos, sino a la implementación de un sistema estatal estricto, que garantiza que el dinero llegue a la madre incluso si el padre no paga, a través de Försäkringskassan. Esto no debe interpretarse como una indicación de que los padres están pagando más por un mayor vínculo con sus hijos, sino como el resultado de políticas regulatorias y un sistema de exigencia estatal.
Saludos.
Hola Daniela. Gracias por tu comentario, se lo hacemos llegar a la senadora.
Saludos.